Skip to main content
Dra. Rosa Herminia Yáñez Rosales UDG

Las lenguas como memoria viva de los pueblos: Dra. Rosa Herminia Yáñez Rosales

Comprender la diversidad lingüística para preservar la memoria, el territorio y la identidad de los pueblos.

La ciencia como una forma de entender el lenguaje y la historia

Desde muy joven, la doctora Rosa Herminia Yáñez Rosales se sintió intrigada por el poder del lenguaje. No solo por las palabras, sino por todo lo que revelan sobre las personas, los pueblos y su historia.

Esa curiosidad inicial la condujo a una pregunta que marcaría su trayectoria académica: ¿cómo y por qué una comunidad deja de hablar su lengua?
Actualmente es profesora investigadora titular “C” del Departamento de Estudios Mesoamericanos y Mexicanos de la Universidad de Guadalajara y forma parte del Sistema Nacional de Investigadoras e Investigadores (SNII), nivel II.

Su trabajo se centra en las transformaciones que han vivido las lenguas indígenas desde la época colonial hasta la actualidad, un proceso que refleja la estrecha relación entre lengua, identidad y poder.

Formarse para comprender la diversidad lingüística

La doctora Yáñez Rosales es licenciada en Letras por la Universidad de Guadalajara, cuenta con una maestría en Español por la Universidad Estatal de Nuevo México y un doctorado en Antropología por la Universidad Nacional Autónoma de México.

A lo largo de su trayectoria ha desarrollado un enfoque interdisciplinario que articula la historia, la lingüística y la antropología, permitiéndole analizar cómo las políticas públicas, la religión y los procesos sociales han influido en la manera en que las comunidades mexicanas hablan, transforman y preservan sus lenguas.

Las lenguas como espejo de la historia

Sus investigaciones muestran cómo, a lo largo de los siglos, diversas lenguas mesoamericanas fueron desplazadas a partir de decisiones políticas y religiosas, particularmente durante los procesos de evangelización en el occidente de México.

En regiones como Jalisco, Nayarit, Durango y Colima, estas dinámicas dejaron huellas profundas no solo en el uso de la lengua, sino también en la identidad y la memoria colectiva de los pueblos.

En años recientes, su atención se ha centrado en la dialectología del náhuatl, una lengua que, más que un sistema homogéneo, constituye un entramado de variantes con identidades propias. Por ello, propone hablar de “lenguas nahuatlanas”, una expresión que reivindica la riqueza y diversidad cultural de sus hablantes.

“Ignorar esas diferencias sería repetir una forma de colonización”.

Ciencia, territorio y memoria

En su trabajo cotidiano, la doctora Yáñez Rosales encuentra satisfacción en los pequeños hallazgos: un sonido, una forma gramatical o una palabra que transforma una hipótesis y abre nuevas líneas de investigación.

Desde su experiencia, ha comprendido que la diversidad lingüística está estrechamente vinculada con la diversidad ecológica. Cuando una comunidad pierde su territorio debido a la erosión, la migración o el despojo, también se debilitan las condiciones que permiten mantener viva su lengua.

Como ella misma señala:

“No se deja de hablar una lengua por voluntad propia, sino porque el entorno que la sostenía deja de existir”.

Ciencia, divulgación y compromiso social

Firme defensora de la educación pública, considera que la ciencia debe compartirse y llegar a todos los sectores de la sociedad.

Por ello, además de su labor de investigación, dedica una parte importante de su trabajo a la divulgación del valor histórico, cultural y social de las lenguas indígenas, convencida de que conocerlas permite comprender mejor quiénes somos como sociedad.

Aprender, preservar y dar voz a la memoria

Para la doctora Rosa Herminia Yáñez Rosales, cada lengua que sobrevive es una forma de resistencia y un testimonio del ingenio humano.

Su trabajo recuerda que estudiar el pasado no significa mirar hacia atrás, sino entender los caminos que nos han traído hasta el presente. En cada palabra que se conserva late una historia, una visión del mundo y una voz que se niega a desaparecer.
 
La trayectoria de Rosa Herminia Yáñez Rosales muestra que la ciencia también es memoria: una herramienta para comprender la diversidad cultural, reconocer las desigualdades históricas y contribuir a la preservación de las lenguas como patrimonio vivo de la humanidad.
 
Texto y fotografía: Ciencia UDG
Guadalajara, Jalisco, 20 de mayo de 2026