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Alejandro Márquez Lugo

El universo como vocación y la ciencia como forma de vida: Dr. Alejandro Márquez Lugo

Curioso, escéptico y enamorado del cosmos


El doctor Ramón Alejandro Márquez Lugo, se describe como un hombre curioso, escéptico y apasionado por la astrofísica. Su vida gira en torno a una constante: la necesidad de entender el universo y compartir ese conocimiento con los demás. Enseñar y divulgar no son solo parte de su trabajo, sino también una fuente de felicidad.


Más allá del telescopio


Lejos de la imagen tradicional del científico, Márquez Lugo es también un amante de la música, la historia, la ciencia ficción, la antropología y la filología. Su vida cotidiana está llena de pequeños placeres: leer, tomar café, cocinar, tocar música y disfrutar del tiempo con amigos y familia. Para él, vivir con curiosidad es tan importante como trabajar con rigor.


Una vocación nacida bajo las estrellas


Su historia con la ciencia comenzó en la secundaria. De camino a clases, pasaba frente al planetario. A veces se quedaba ahí, fascinado por las exposiciones, los libros del entonces CONACyT y las proyecciones. Fue ahí donde nació su amor por la astronomía, fortalecido por la serie Cosmos, de Carl Sagan. Como él dice en tono de broma: “El universo conspiró para hacerme astrofísico”.


Influencias y aprendizajes


Su camino no fue marcado por maestros escolares, sino por autores como Isaac Asimov, Paul Davies y Déborah Dultzin. Más tarde, figuras como Elsa Moyado, su profesora de cálculo, y sus directores de tesis Nikolai Mitskievich y Peter Philips, se convirtieron en pilares de su formación académica y personal.


La chispa del descubrimiento


Para el doctor Márquez, lo mejor de ser científico es la capacidad de maravillarse una y otra vez. Le fascina cuando una nueva idea o dato desafía lo que creía saber. Pero más aún, disfruta encender esa misma chispa en sus estudiantes o en el público general: “Ver cómo se les ilumina el rostro al descubrir algo nuevo es de lo más gratificante”.

 

Ciencia y vida: una misma órbita


La astrofísica ha sido más que una carrera: le ha dado perspectiva, profundidad y también amor. “Trabajando en un país lejano encontré al amor de mi vida”, cuenta. Su visión del universo le ha enseñado a valorar la vida y a comprender su fugacidad, lo que influye tanto en su pensamiento científico como en su manera de habitar el mundo.


Ciencia para todos


El doctor Alejandro Márquez cree firmemente que la ciencia debe estar al alcance de más niñas, niños y jóvenes. ¿Cómo lograrlo? Llevándola a sus escuelas, abriendo laboratorios, regalando experiencias memorables. Y, sobre todo, mostrando que la ciencia no es solo para genios, sino para personas comprometidas y curiosas.
Un consejo del pasado… y para el futuro

A las nuevas generaciones que sueñan con ser científicas o científicos, les deja un mensaje claro: “Lean mucho, no le teman a las matemáticas y acérquense sin miedo. La ciencia es un territorio abierto para quienes se atreven a explorarlo”.

Texto: Ciencia UDG
Guadalajara, Jalisco 30 de junio del 2025